"Domenico Theotocopoulos "El Greco" (1540/41-1614) Pintura Española
(S. XVI) I"
LA RESURRECCIÓN
Mucho se ha discutido entre los historiadores del arte sobre la fecha
de ejecución y la procedencia de este lienzo. En la actualidad se cree
muy probable que formara parte de las pinturas que, en su día,
adornaron el célebre retablo mayor de la Iglesia del Colegio de doña
María de Aragón de Madrid. La realización de este retablo fue uno de
los encargos más prestigiosos e importantes de los recibidos por El
Greco en los años finales de su vida.
.
Fue doña María de Aragón -dama de compañía de la reina Ana, última
esposa de Felipe II, y de la Infanta Isabel Clara Eugenia- quien
alentó el proyecto y proporcionó los fondos necesarios para la
construcción de un gran Seminario, que llevaría su nombre, sobre unos
terrenos próximos al Alcázar madrileño..
Durante la Guerra de la Independencia el edificio sufrió graves daños
y la Iglesia fue prácticamente destruida (posteriormente, entre los
años 1820 y 1823, se construyó sobre ese mismo solar el actual
edificio del Senado). La consiguiente dispersión de los cuadros que la
decoraban, y la escasa documentación conservada al respecto, han
dificultado enormemente la identificación de los cuadros que pintó el
Greco para este emplazamiento, así como la forma en que éstos estaban
dispuestos.
De lo que no cabe duda es de que este lienzo presenta las
características formales propias de la etapa final de la producción
del cretense; gran sentido de la verticalidad, figuras
desmesuradamente alargadas, predominio del color (azules, verdes,
carmenes y amarillos armonizados con malvas, grises y blancos) sobre
la línea, y un notorio desinterés por la plasmación del espacio en
profundidad en sus composiciones.
La figura de
Cristo desnudo, con un espléndido manto carmesí y por tanto una
bandera blanca, asciende sin esfuerzo en medio de una luz
incandescente. A sus pies, un grupo de
soldados, trazado en semicírculo, se agita y distorsiona, con los
brazos alzados, presa de la confusión y del asombro.
Otros dos guardianes, vistos en un escorzo muy
forzado, han sido derribados, en tanto que un tercero, tocado con un
casco, parece dormitar ajeno por completo a la magnitud del prodigio.
El lienzo, rematado por un arco de medio punto, está firmado cerca del
pie del soldado de la derecha.
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